02/11/17 Lingoteando en La Paz

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Maravillosa jornada de pesca de dorados en La Paz, provincia de Entre Rios, con un equipo de primera: Mariano Melo, Mariano Prieto, Capo (amigo de Facebook) y Yo. El guía Ramón un espectáculo, le sacamos al menos un dorado a cada corredera que recorrimos y alguna que otra sorpresa como lo fue el manduve, coronando la salida a la vuelta con unas tarus…

Tuve la suerte de compartir una salida de pesca a la entrerriana localidad de La Paz. Un grupo de “cardaleros” hace ya varias temporadas visita esa localidad en busca de los DORADOS. Hace ya dos años que me han incluido en el grupo del cual fueron mermando la cantidad de participantes de la formación inicial por diferentes motivos. Iniciamos la aventura poco después de las 18 hs, hora en la que salgo de trabajar, el resto del equipo tuvo la suerte de programarse para tener prácticamente toda la tarde libre… menos Yo!, hasta me fueron a buscar al trabajo.

Emprendimos el viaje lleno de anécdotas y vivencias, palpitando lo que sería el día que habíamos reservado en el pasado mes de Julio… si JULIO!!! Mucha expectativa. Hasta Ceibas aguante despierto después me desperté para cenar y en el momento del arribo a nuestro centro de operaciones en La Paz, que fué alrededor de la 1am.

Bajamos lo mínimo e indispensable y nos dispusimos a dormir un rato ya que salíamos el sábado a las 7.30 hs. Algunos dormimos, otros no! A las 4 de la mañana uno de los Marianos y Juan Carlos ya estaban despiertos haciendo todo tipo de ruidos “sin querer” para que el otro Mariano y Yo “no nos despertemos”. Un despertador con animales de la granja fue lo suficientemente efectivo para que desistamos de nuestras chances de dormir un rato más. A las 6 ya estábamos desayunando, y poco después de las 7 saliendo para el Puerto.

 

Contratamos el servicio del guía Anibal Bhaler, muy recomendable por cierto. Salimos con el guía Ramón, un pibe de primera, 10 puntos en todo sentido. Empezamos a navegar en busca de las hermosas correderas. Uno de las premisas era realizar la pesca de dorados “al golpe”, así arrancamos y así terminamos, dejando la lancha quieta sólo para comer en la isla. La pesca se desarrolla a la deriva, el aparejo consta de un leader, un anzuelo con el tamaño acorde para tal pesca y un plomito pasante utilizando morena como carnada. La modalidad es entretenida porque te pone a prueba todo el tiempo en cada tiro, ya sea buscando los palos o lo mas pegado a la barranca posible, dejando caer la carnada unos segundos para volver a recoger y empezar otra vez.

Tampoco te da mucha chance de buscar dos veces en el mismo lugar ya que el agua corre muy rápido. En resumen, el tiro mas jugado es el que puede pagar con el mejor dorado, y lo pudimos comprobar. Pescamos todos! Primero uno de los Marianos en la primer corredera pincho uno, después Juan Carlos y después el otro Mariano, Yo venía zapatero pero sin perder las esperanzas, quedaba buena parte de la jornada para seguir intentando. Después de unas pasadas por otros lugares mi compañero de pesca en proa me da un valioso consejo: “Esperá que baje y dejala un ratito”, así fue como tuve mi primer dorado.

 

Esta especie nos brinda hermosas batallas, más a los novatos como Yo. Hasta que no lo levantas a la lancha parece que te va a ganar en cada salto se aceleran las pulsaciones de una manera increíble. La mayoría de los portes no fueron importantes, todas las capturas rondaron los 2 kg aprox. Hubo un par de ataques que cortaron, probables bestias que no tuvimos la chance de ver. Una de las sorpresas fue la captura de un mandubé en las manos de Juan Carlos. Después de la picada, asado, queso y dulce de postre fué el momento de las charlas recreativas con otros grupos de pescadores hasta que emprendimos la última parte de la jornada. Se dieron dos hermosas capturas doradas más que rondaban los 6 kg.

En mi caso particular fue una experiencia genial, veníamos a la deriva en un corredera terrible y el guía (que estaba al lado mio) me dice: – ¿Viste el palito ese? Bueno, tirale un poco antes bien pegado a la barranca”…Yo me reía y pensaba: – Una papa! Puse todo lo que me quedaba de concentración y físico para “embocarle”, la morena toca el agua y a la cuenta de 3 se siente el tirón digno de un porte mayor al que veníamos promediando.. corrida furiosa encarando para el medio del río y se escucha – Andá para allá. Tráelo. – jajajaja – lo único que sé que llevaba multi. Después de unos minutos pude disfrutar de haber pescado un buen dorado para lo que venía siendo el promedio. Juan Carlos pescó otro hermoso ejemplar, nos pasó el trapo a todos con más de 7 capturas agregando la perlita del mandubé. En total pescamos 18 dorados.

 

Las tan temidas palometas se hicieron presentes pero no al punto de ser una gran molestia… eso si, cuando la morena pasaba por zona de palometas en dos segundos no quedan ni rastros de la misma. Terminamos cerca de las 19 realmente FUSILADOS. Volvimos al centro de operaciones y salimos por unas ricas pizzas al pintoresco centro del pueblo donde planeamos la huida del día Domingo. No íbamos a volver sin hacerle unos tiritos a mis amadas tarus, menos desde Entre Ríos!! Los chicos conocían un buen lugar cerca de Rincón de Nogoyá, asi que fijamos ese rumbo. Previo desayuno emprendimos la vuelta a las 8am, un largo y cansador viaje hasta el destino, mucho calor, de a poco se iba formando la tormenta.

Los lugares marcados resultaron poco atractivos, el primero cerca de la ruta cuando llegamos no había gente pero nos encontramos con dos trasmallos en menos de 500m separados uno del otro… algo que te desanima a probar demasiado. Intentamos unos 20 o 30 minutos y fuimos para otro lado conocido. El camino que conducía a una parte del arroyo donde nos contaban de muchas y buenas capturas de tarus estaba cerrado por falta de mantenimiento desde hace años. Se nos pinchó el plan principal. Seguimos camino a casa poniéndonos de acuerdo para parar donde más nos guste. Pasamos Gualeguay donde paramos a probar en el extenso bañado, ya casi con la lluvia encima nuestro, y vimos a las tarus todas bajo la densa vegetación, se hizo bastante difícil pero aun así pescamos sólo con gomas. En cuanto al tamaño nada para destacar.

Empezó a lloviznar, ya era molesto por demás asique emprendimos la retirada y le pusimos la frutilla al postre: una salida de 3 días, en los cuales 4 pescadores que nunca habían pescado juntos lo hicieron y parecía que se conocían de toda la vida. Buenas pescas!

Gentileza de Christian Andrés López 

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