04/09/18 Nuevo pesquero en Germania para ir en busca del pejerrey

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Recibí el llamado de Luis Ventimiglia – amigazo de la pesca de Cocodrilo Fishing Team – invitándome a participar de la inauguración del nuevo Pesquero “WILSON PESCA”, propiedad de Piki Grenillon, con el guía de pesca Jorge Porku…

El mismo está ubicado en en la Laguna La Salada en Germania, a 160 kilómetros de Chacabuco, ciudad de natal de estos pescadores. Obviamente no lo pensé mucho. El Sábado al mediodía partí hacia esa localidad para hacer noche y el Domingo – bien temprano – salir junto a todo el equipo en una embarcación hacia la laguna.

A la partida se sumaron Daniel Davio con su embarcación “El Ciruja”, Carlos Sosa, Raúl Barera, Daniel Villar y Andrés Bustos. A las 6am nos pasaron a buscar. Salimos por la ruta nacional nro. 7 hasta Junín, ahí retomamos la ruta nro. 188 hasta General Pinto e ingresamos a esta ciudad rumbo a Germania, por un camino vecinal de tierra en muy buenas condiciones – después de unos 20 kim – llegamos al pesquero.

Alrededor de las 0830 horas estaban esperándonos al pie de la bajada Piky y Jorge. Previa presentación y comentarios de los trabajos que llevaron a cabo durante varios meses dándole pelea a las inclemencias del tiempo, lluvias, subidas y bajadas del nivel del agua de la laguna, que dicho sea de paso es regulada por varias compuertas, que como pasa en otros espejos lo manejan con poco criterio de la naturaleza y muchos intereses económicos, pero esto lo dejamos para otra oportunidad.

 

Un dato a tener en cuenta: este pesquero todavía no ofrecen carnada, hay que estar atento al ingresar por la ruta 188 a la ciudad de Junín donde tenemos varios puestos a ambos márgenes de la ruta. Mientras nosotros nos deteníamos en uno de mano izquierda: “Carnadas el Chino” (mojarras grandes y cantidad), el otro vehículo con la embarcación se adelantaba para ir ganando tiempo e ir bajándola. Hicieron una espectacular bajada con maderas de durmientes – muy resistentes al agua – y un canal para amarrar y subir nuestros equipos e ingresar a la laguna.

La jornada de pesca nos iba a resultar muy ventosa de acuerdo a algunos portales del clima. Arrancamos con un viento del sector norte que se iría incrementado al mediodía llegando a casi los 30 km, un día muy frío pero soleado que nos permitiría – después del mediodía – obtener mayor cantidad de piques. Ni bien salimos del pesquero comenzamos con un lento garete  acercándonos a la costa de enfrente donde habia una zona baja, vegetación y juncales. Obtuvimos muy pocos piques razón por la cual nos movimos hacia la costa donde rompía el viento. Ese lugar a Jorge – el guia – el día anterior le había dado muy buen resultado solo un par de horas a la tarde.

Comenzamos a tener piques pero no eran firmes, el pejerrey estaba comiendo tímidamente, como desconfiando. No era un pique explosivo, había que estar muy atento al pequeño movimiento en nuestras boyas, más de una vez clavábamos y no eran piques. Si bien los primeros pejerreyes no eran de gran porte, oscilaban entre 30 a 35 cm, parecían todos cortados a la misma medida. En toda la jornada no salió ningún juvenil o fuera de medida, cosa que nos llamó la atención. Utilizamos brazoladas bien cortas de 15 a 25 cm. (como el agua estaba bien oxigenada pensamos que era lo correcto, como si la pesca se tratara de una ciencia).

 

Cuando se espaciaban los piques comenzábamos a ponernos nerviosos, algunos cambiábamos de líneas, otros colocaban tramposas o boyas colores claros como la verde limón e inclusive blancas. Luis probó una con boyas negras y amarillas, parecían taxis en línea esperando el pique!! Más allá de las cargadas que nos hacíamos, nos preocupábamos porque no teníamos respuestas constantes. El pique se cortaba rápidamente haciendo que nos moviéramos a una nueva zona probando anclados, quedando el sol casi de espaldas para poder visualizar mejor las boyas ya que gareteando con el sol de enfrente – por más que utilicemos líneas con boyas negras – se complica ver el pique sutil que nos estaba ofreciendo por la mañana esta esquiva especie.

Al mediodía, con más de una docena de piezas arriba, recibimos el llamado de la costa que nos esperaban con un cordero, nunca vi tanta rapidez para recoger las líneas y encender el motor casi al mismo tiempo. Disfrutamos del asado charlando con los pescadores de la otra embarcación de cómo les había ido. Nos comentaron que paralelo a la costa corre un canal que desemboca unos 2000m. en un puente por donde cruza el ferrocarril, y que ahí lograron excelentes portes y cantidad, algunos llegaron a los 40 cm. Tuvimos que verlos porque no les creíamos!!

Se imaginan que comimos lo más rápido posible para subirnos nuevamente a la embarcación y garetear ese canal. Alargamos las brazoladas, en algunos casos de 50 cm. de largo, que nos permitía la boyita yo-yo en las tramposas. Inmeditamente comenzamos a tener lindas respuestas. Por más que los portes eran más grandes nos llamó la atención que la boca de estos pejerreyes es muy chica comparada, por ejemplo, con los pejes de nuestro Rio de la Plata que tienen una boca retráctil. Así que encarnábamos primero pasando la cabeza para que quede la cola de la mojarra colgando y pueda succionarla.

 

Una vez que picaba teníamos que dejar que lleve y siga comiendo para poder clavar, sino al menor toque soltaba la carnada. Se hacía difícil que venga clavado del labio. Cuando decidíamos anclarnos en las zonas bajas donde la temperatura del agua estaba un par de grados más alta, se nos complicaba por sus costas que son de tosca, el ancla garreaba y no se clavaba. Para garetearla – debido al fuerte viento – fue necesario utilizar dos muertos, uno en cada punta para poder frenar el garete y hacerlo lento, para no pasar por encima del pejerrey y obtener la velocidad deseada.

A partir de las 16 horas, parecía que alguien había desenchufado el ventilador y el viento se aplacó. Planchanda la laguna nos permitía ver hermosos borbollones de pejerreyes por todos lados alimentándose bien arriba, cosa rara porque la teoría dice que normalmente cuando se plancha el peje no pica o se fondea. En estas dos últimas horas hicimos la diferencia, tanto en cantidad como calidad. Dimos por terminada la jornada de pesca antes de las 18 hs para guardar los equipos con luz natural.

Culminamos la jornada contentos de compartir entre amigos esta pesca e inaugurar este nuevo pesquero en Germania. Un lugar de pesca muy prometedor, recién empiezan con este emprendimiento y falta mucho por hacer, tienen pensado en instalar una proveeduría, venta de carnadas, limpieza de pescado y alquiler de botes. Apostamos que los pescadores de la zona podrán verlo crecer de a poco y disfrutarán de la pesca del pejerrey en estos meses, ni hablar de las taruchas cuando comiencen a calentar el agua las temperaturas del verano. Un pesquero muy cómodo, sin tener que viajar kilómetros para bajar su embarcación.

Aquellos que les gusta pescar de costa y utilizar waders ya pueden ir preparando su equipo para esta primavera, es otra de las opciones que ofrece Wilson Pesca. Para ingresar al predio se abona un canon por pescador y bajada de lancha. Para reservas de trucker de Lunes a Miércoles de 8 hs. a 17 hs. comunicarse con Piky o el
Guia de Pesca, Jorge Porku Cel: +54 9 2355 44-2781 o +54 9 2355 57-0880

Por Daniel Rodriguez daniel@sentilapesca.com.ar | Nota publicada en la Edición Nº 62 #SENTILAPESCA y en la Edición 552 de Revista #Weekend de #Septiembre

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Sobre el Autor

Daniel Rodriguez

Amante de la Pesca Deportiva y creador del Portal, Staff del Programa Radial "Diario Oral del Pescador" AM 930 (www.amnativa.com.ar ) los días Viernes de 21 a 22 hs. Contacto: daniel@sentilapesca.com

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