08/08/17 Embarcados por el Rio de la Plata Norte

0

Este Sábado 5 de Agosto partimos desde el Náutico de Quilmes pasadas las 10 de la mañana dado que, con buen atino, las autoridades no permitían embarcar hasta que mermaran los fuertes vientos del sector norte…

Navegó el amplio semirrígido de manera excelsa nuestro guía Gustavo Almela, gran conocedor del río. Por allá, luego de habernos cacheteado algunas olas, detuvo la marcha y preguntó: – ¿Estamos para seguir o pegamos la vuelta? No más que esto será el movimiento de la embarcación. Nos miramos y dijimos a coro como si estuviera ensayado: -Ya estamos acá… ¡Y dale…!

El río color león se mostró poco amable para la pesca con un viento Norte importante; el sol de frente, el oleaje y la bajante. Nuestras armas eran la sapiencia del guía; los equipos prolijamente armados y la férrea voluntad de robarle al mezquino del Plata esos pejerreyes que atesora y mi secreto era vestir la indumentaria que trae el pique.

Una vez armada las anclas de capa nuestras líneas comenzaron a derivar. Boyas grandes, y en mi caso particular unas ping-pon negras rematadas con brazoladas cortas, y anzuelos 3/0 (de los buenos) armadas por Marcelo de El Gallo Pesca para la ocasión. Se dieron algunos piques pero nada que superase a cualquier laguna bonaerense. También molestaban los grandes dientudos que de atrevidos se sumaban a la fiesta. Cuando se cortó el pique Gustavo realizó las maniobras necesarias para poner la embarcación rumbo a un lugar que, por como miraba, parecía estar viendo en la inmensidad del horizonte.

 

Sin bajar la vista al comando y con el cuerpo hacia adelante como desafiando al viento pegaba la acelerada y en línea recta (digo Yo) nos llevó hasta las boyas del naufragio Sofía. Líneas al agua y ¡ahora sí! Si bien los piques y capturas eran esporádicas, cambió la calidad del pescado. Entre los medianos y dientudos se prendían los pejes que fuimos a buscar. Con algunos cambios, ahora boyas de color rojas; amarillas o combinadas (españolas) los resultados mejoraban aún.

El sol ya no castigaba tanto nuestros ojos protegidos por lentes apropiados. ¡Así fue! Metimos una pesca difícil la que nos dejó con las ganas de volver y a esas ganas hay que complacerlas. Unos buenos racimos de pejerreyes colgaban de nuestras manos, retratándonos para dejar eterna la pesca, la que cerramos con la boca abierta mirando infantil la puesta del sol sobre un cielo fuego. Hora de volver sobre nuestros pasos. Las luces de la urbe y una luna encendida guiaban la navegación a tierra firme.

Un párrafo aparte dejo para contar que compartí esta pesca con Diego, amigo fortuito que me dio la pesca; Javier y Rubén: dos compañeros de Pescadores Gráficos y la sorpresa de pescar con Gabriel López Rivera del portal delpescador.com a quien agradezco las fotografías tomadas.

Gentileza de Eduardo Piccone

Compartir:
Follow by Email
Facebook
Google+
http://www.sentilapesca.com.ar/080817-embarcados-por-el-rio-de-la-plata-norte/
Twitter
SHARE
YOUTUBE
Whatsapp

Sobre el Autor

Senti La Pesca

Portal dedicado a todo lo relacionado con el mundo de la Pesca Deportiva (Lugares, Modalidades de Pesca, Alojamientos, Excursiones/Concursos, Amigos, Notas, Comercios, etc.)

Deja un comentario