09/01/19 A los 73 años, Marcio hizo su primera experiencia de pesca con mosca

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No fue una salida más de pesca en la temporada en las Sierras de Córdoba, sino que para mi sorpresa me toco llevar a una persona ya avanzada en edad y con algo de dificultad motora debido a su enfermedad de Parkinson..

La idea era hacer su primera experiencia de pesca con mosca en las montañas cordobesas. Todo comenzó con una consulta que me llego por correo electrónico, dos personas de Brasil querían experimentar la pesca con mosca en las sierras y, por supuesto, les pase el programa correspondiente como lo hago habitualmente a quien consulta. Luego la cosa avanzó y se pusieron en contacto conmigo para concretar la salida y pulir detalles, en el ida y vuelta de información para organizar la salida me comentan que la pesca la realizarían Marcio y su hijo Lucca pero con la particularidad: Marcio era un hombre de edad (73 años) que tenía parkinson y se movía ayudado por un bastón. Les comente de las dificultades del terreno y que se requería de una condición física mínima para poder hacer la travesía e inclusive hasta intenté desmotivarlo, pero el hombre insistió que quería aprender… que él se aguantaría una caminata leve de ser necesario.

De ser así ¿quien era yo para intentar torcer su voluntad?, no me quedaba más que ayudarlo a cumplir su anhelo. Coordinamos días y horarios para la salida de pesca junto a otros detalles que hacen a la jornada y todo iba bien encaminado. Llegaron desde Brasil a Córdoba, se alojaron en el hotel y el día previo a la salida nos comunicamos para el encuentro. Siempre atento al pronostico y faltando pocas horas, todo daba algo de lluvia para el día de nuestra salida. Intenté posponer la salida y Marcio me dice que prefería salir el día planteado que si no era una alerta meteorológica importante y se podía hacer la salida mejor, así que todo siguió su curso.

Llego el día…
Había lloviznado durante la noche, de los 40 grados del día anterior había bajado a 25 y eso que todavía no habíamos subido a la montaña. Previo a salir para buscarlos cargue algo de abrigo extra – presumiendo que siempre está algo fresco arriba – y pase a buscarlos. Me encuentro con Marcio y Lucca, nos saludamos y presentamos, cargamos sus equipos de pesca en mi camioneta y enfilamos a las montañas. El día estaba más gris que nunca, con mucha neblina, ventoso y fresco, la temperatura rondaba los 15 grados. Todo eso no les bajaba en lo más mínimo el entusiasmo. Les preste algo de abrigo extra, cargamos los víveres en la mochila, una reposera para Marcio, agarramos los equipos y partimos al río el cual no estaba lejos (unos 300 metros), la pendiente era muy leve.

 

El primer lugar que haríamos sería el “pozón de los jubilados”, lugar que bautice así porque es el lugar de mas fácil acceso y que utilizo de caballito de batalla para quienes no son de caminar mucho en la montaña. Aparte de estar cerca es una hermosa cascada que impacta por su belleza natural y soledad absoluta. Lucca y Marcio armaron sus equipos, luego de una breve explicación sobre lo que es la pesca con mosca empezaron a intentarlo. Como todo principiante siempre cuesta un poco hasta encontrar el equilibrio para llegar al control de líneaDe a poco, y corrigiendo errores y marcando avances, ya estaban listos para encarar la pesca, el resto del aprendizaje iba a fluir durante el día a medida que transcurran las horas pescando en el río.

Nos movimos de lugar porque ese ya estaba muy chapoteado y seguimos avanzando río arriba. Marcio a pesar de usar bastón se manejaba bastante bien sobre el terreno, a un ritmo mas lento pero iba. Llegamos a otro pozón que se lo dejaríamos a Marcio, y Lucca siguió un poco mas arriba. Todavía algo descoordinado, Marcio intentaba lograr distancia y ponerla en el lugar indicado, tras varios intentos y correcciones logró poner la mosca justo donde debía, pero el chapoteo previo ya las había avivado. Un poco mas adelante Lucca también frustrado y un poco enredado, intentaba meter la mosca en situación de pesca, vivía la misma situación: muchos falsos tiros y cuando entraba las truchas ya le habían sacado la ficha.

Debíamos cambiar de lugar, esos ya estaban gastados, seguimos mas adelante.. una tormenta se empezaba a asomar desde el sur. Marcio primerio y Lucca siguió mas adelante. Ya los efectos de la practica empezaban a surgir efecto, Marcio en 3 tiros ya puso la mosca donde debía y la respuesta fue instantánea, pique firme pero no estaba atento a la velocidad del pique y zafó. Mas adelante Lucca gritaba que tenia una enganchada. La cosa empezaba a tomar otro color y a los muchachos ya les empezaba a picar el bichito de la mosca.

 

Un poco cansado, Marcio decidió descansar las piernas y pidió si le podía acercar la reposera cerca del río. Busque un lugar parejo y acomode la reposera paralela al río, pensé que iba a descansar pero al contrario me dijo que le alcanzara la caña que quería seguir pescando. Desde su silla siguió lanzando y a pesar de sus pocas horas de experiencia y sumado a su dificultad motora y cansancio se empecinaba en seguir intentándolo, logró otro par de toques pero las truchas eran ágiles y le venían ganando la partida.

Ya era mediodía cortamos para hacer una picada y relajar el cuerpo para que asimile lo aprendido. Lucca ya estaba agarrando ritmo y había sacado algunas, varias se le habían ido; y Marcio seguía a la espera pero con mucho entusiasmo.

Vamos que se viene el agua
Terminamos de comer y comenzó a chispear, la tormenta estaba avisando que venía, Marcio ya mas descansado quería seguir pescando. Nos movimos unos metros sobre un playón y un pozo profundo el que se veía muy tentador, la leve llovizna rizaba el agua y nos daba algo de camuflaje. No se si será por el entusiasmo pero Marcio metió de una un tremendo tiro, el que tuvo respuesta instantánea, esta vez el pez no tuvo la suerte de los anteriores, Marcio clavo y ni lo dejó pelear, lo sacó rápido de un tirón para afuera, que felicidad de parte de todos. Era su primera trucha con mosca.

Ya quería otra, y ahí nomas volvió a lanzar, en eso el viento ya empezó a soplar y los relámpagos nos pegaban en las patas. Unos tiros mas, pique y otra trucha para Marcio que estaba encendido y la lluvia que venía como trompada por otro lado. Con Lucca le dijimos que ya teníamos que irnos y a pesar que estaba muy entusiasmado entendió que el clima se estaba embraveciendo. Desarmamos todo y rajamos, nos habíamos alejado bastante del vehículo y el ritmo al que avanzábamos era muy tranquilo, así que desandamos nuestros pasos en medio de una lluvia torrencial. Llegamos al vehículo empapados ¡¡uf… por fin!!..

Ahí no terminaría todo, al tener que arrimar el vehículo hasta lo mas cercano al río, cuando llegamos hizo que tengamos una leve pendiente que atravesar con el pasto mojado, lo que se nos hizo un jabón. Intente sacarlo pero a los pocos metros perdía envión y patinaba, no quedaba otra que ayudar con un empujón y Lucca no podría empujar sólo, así que Marcio tuvo que tomar el volante y pilotear mientras con Lucca de atrás empujaríamos. A todo motor Marcio aceleró y nosotros de atrás empujamos hasta que por fin subimos a lo plano, todo esto con el vidrio empañado y la lluvia a baldes.

Ya logrando salir, le pido a Marcio el volante, el cual sostenía en su rostro una feliz sonrisa, se notaba lo bien que la estaba pasando, para él todo era aventura. Salimos al camino y ya en viaje todo era más relajado. En poco tiempo estábamos donde debía dejarlos y el formal saludo de mano – que fue a primera hora de la mañana cuando los recogí – se transformó en un abrazo para despedirnos de una día lleno de emociones y aprendizaje. Yo seguí mi rumbo hacia mi hogar.

Estas experiencias son las que ayudan a mantener “calibradas” nuestras vidas. “Los Marcios” debieran estar más presentes en todos aquellos que en la vida, el trabajo, el estudio o en la enfermedad, sienten “bajar los brazos”, porque siempre se puede claro que si. Sean agradecidos y vivan la vida..

Gentileza del guia Hugo Tello | Nota publicada en la Edición 66 #SentilaPesca #Online #Enero2019

15 PORFOLIO ENERO SENTILAPESCA FLY CORDOBA

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Sobre el Autor

Hugo Tello

Lo invitamos a experimentar la mejor aventura de pesca de su vida. Ofrecemos servicio en el Lago Strobel o Jurassic Lake (Santa Cruz), los bellísimos ríos de montaña de la Provincia de Córdoba y San Luis. Contacto: hugoteto@hotmail.com

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