11/07/17 Rosario siempre estuvo cerca – Parte II

0

Después de una jornada intensa de pesca y de vadear en las frías aguas, vino el merecido descanso. Me desperté y por el ventiluz de la carpa se veía el amanecer sobre el Paraná, hermosa visión que ilusionaba a este nuevo día de pesca…

Pegado al Camping de Pueblo Esther se encuentra la guardería y bajada de Lancha del mismo nombre, donde saldríamos con la embarcación de Rodrigo. Cristian venía con él, subimos todos los equipos a la lancha y nos pusimos en marcha rumbo rió abajo. Me estaba acomodando y siento que se apaga el motor, levantó la cabeza y Rodrigo dice: – Acá ya tiramos. No lo podía creer no fueron ni dos minutos de navegación que ya estábamos por arrojar los señuelos.

Voy a tomar mi equipo y veo que tanto Cristian como Rodrigo estaban tirando mientras Josi armaba el equipo de Fly. Nos sorprendió la cercanía, era la boca de entrada de una Marina que se forma dentro un barrio privado, muy lindo lugar y ni que decir que Rodrigo en el primer tiro clava uno muy chiquito que se terminó yendo… guau, esto recién empezaba y ya prometía mucho. Clavamos algunos más dentro de ese canal pero eran muy chiquitos.

Viendo esto Rodrigo nos sacó a los palerios del Paraná que son más difíciles, menos cantidad, pero mejora la calidad y puede haber alguna sorpresa. Obviamente accedimos aunque no iba a ser fácil, no solo por el hecho ya mencionado sino que a eso se le sumaba la falta de motor eléctrico de la embarcación para la deriva controlada, y que éramos tres pescadores en Bait y uno en Fly. La verdad que con gente que sabe pescar no hay tanto problema, nos acomodamos muy bien para evitar accidentes y los chicos con certeras asistencias esporádicas con el remo hacían que la deriva sea bastante paralela a la costa; lo que sin el motor eléctrico esta deriva era muy veloz y obligaba a una concentración extra a la hora de tirar a los palos.

 

Uno veía el punto a poner el señuelo y pasaba rapidísimo, así y todo hubo muy pocos enganches, era excelente como entrenamiento. Los ataques se daban en lugares claves bien en los palos y en los más próximos a la costa, por eso la dificultad, pero los tamaños sobre el Paraná eran mayores. El tramo de esos palerios no eran muy largos, a lo sumo unos 300 metros.

Le sacábamos uno o dos Dorados por pasada y después había que dejar descansar la zona. Nos trasladamos a la costa de enfrente, muy linda costa de barrancas, pero el viento pegaba con fuerza haciendo imposible una deriva pareja, tratamos de atarnos de un barco que estaba anclado pero se movía demasiado el agua. Ahí tuvimos un par de ataques que no pudimos concretar así que volvimos a los palos, hicimos otra pasada y le volvimos a sacar un par de dorados más.

Uno muy lindo lo saco Josi y otro Rodrigo.Hicimos otra pasada y fue doblete mio con Rodrigo, Cristian tambièn logró otro. Nuevamente otra pasada más y se levantaron un par. Los señuelos que anduvieron mejor fueron los Gozio Shadow blanco, Banana chica de Raptor naranja, Mojarra NG 90 paleta quebrada. En cuanto a los equipos utilizados: Cristian en Bait con caña Fivestar Concept 5,6 pies con 7/30 gr Reel Shimano Matanium MGL, Rodrigo Caña Daiwa Crossfire 6 ” 8/17 lbs Reel Marine Sport Brisa 11000, Yo caña Tech Gozio 5,6 pies 10/17 lbs y Reel Quantum KDV team 101, Josi Equipo Sage nº 6 .

A las 14hs cortamos ya que Rodrigo tenía que volver a la ciudad. En pocas horas hicimos muy linda pesca, ordenamos todo, almorzamos una buena bondiola con los chicos, los despedimos y agradecimos su hospitalidad con muchas ganas de volver, que de seguro así será !!! Siempre pesca y devolucion total.

Gentileza de Walter Gastaldi

Compartir:
Follow by Email
Facebook
Google+
http://www.sentilapesca.com.ar/110717-rosario-siempre-estuvo-cerca-parte-ii/
Twitter
SHARE
YOUTUBE
Whatsapp

Sobre el Autor

Walter Gastaldi

Prácticamente nací con una caña en la mano, con la Pesca metida en cada célula. Mi Abuelo y mi Padre fueron empleados en la AAP y crecí ahí.

Deja un comentario