15/01/18 La Suave Criminal – Parte II

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De nuevo a Junín. De nuevo a buscar a la guerrera bonaerense, a la “suave criminal” que tanto nos apasiona. “Loco, vénganse que esto esta hasta las bo***s de taruchas”. Así, sutil, encriptado, fue el mensaje recibido desde Junín, y empezamos a sospechar que estaban saliendo algunas tarus por la zona…

La última vez que estuvimos en Junín, al inicio de la temporada (como siempre con Daniel Ferreyra, responsable de FereyraFishing) habíamos dejado una promesa: promediando la temporada volveríamos para probar los distintos ámbitos que ofrece la zona cuando el pique estuviera a pleno. Y del mensaje que nos envió Daniel, leyendo entre líneas, se podía inferir que era el momento de ir. Allá fuimos por el segundo round.

Viaje “express”
Los tiempos apremian. Aún así, ensillamos y partimos hacia la aventura, a meternos de lleno en el reino de estas criminales, para desafiarlas una vez más.

El día señalado, la madrugada nos sorprendió en la ruta ya que a las 5 AM ya estábamos en marcha.  La idea era estar en Junín a las 8 am para aprovechar el día al máximo. Después de un viaje muy cómodo (la ruta está en muy buen estado), llegamos a Junín y nos encontramos con Dani, compartimos un café, hicimos el “trasbordo” a su camioneta y salimos a la pista. Pero antes de comenzar la pesca conoceríamos a un grande: Alejandro Cruz, baqueano de la zona, zarpado artesano (vimos algunos de los cuchillos que hace y son realmente de primerísima calidad) pero por sobre todo, un enfermo de la pesca igual que nosotros, con lo que pegamos onda en seguida.

El tipo nos acompaño toda la jornada y nos abrió las puertas de su casa para usar de “base de operaciones” como si nos conociera de toda la vida.Un verdadero groso si los hay. Así arrancamos con la idea de hacer una pesca “en dos veces”: por la mañana buscar en un canal específico de la zona, y por la tarde vadeando lagunas.

La cueva
Las barrancas del canal están en silencio y de pronto los señuelos empiezan a surcar el aire buscando caer en el lugar preciso. Una vez en el agua se ve la estela que dejan a su paso y de pronto una caña se curva, el agua explota y comienza la lucha. Estamos más vivos que nunca.

Llegamos al canal que a primera vista no se veía muy prometedor: Barrancas a pique y sin nada de vegetación a la vista. “Manosdemanteca” y “Lagumercindor” dudábamos un poco, pero Dani y Alejandro estaban convencidísimos: “Acá vamos a meter un pescón”, y como siempre hay que escuchar a los que conocen la zona, los seguimos… ¡Y cuanta razón tenían! En los primeros tiros, algunos “toques” ya nos dieron esperanzas pero el pique no se concretaba, por lo que nos desplazábamos canal abajo, buscándolas.

Después de unos 20 minutos de intentos la caña de Manosdemanteca se arquea, y para no perder la costumbre, engancha la primer taru de la jornada. Le dio una linda pelea pero esta vez ganó ella “al ladito” de la orilla, largo el señuelo y se fue dejando la desilusión pintada en nuestras lindas caras.

 

De todas formas la desilusión no duró mucho, Alejandro peló chapa de campeón y sacó un taruchón hermoso, que fácil andaba por los 2.5 kg. Ahí explotó la cosa: casi sin solución de continudad, salió “doblete pinchamostro”: Lagumercindor y Manosdemanteca clavan casi al mismo tiempo dos lindas tarangas. Explosión en el agua, alegría, fotos y devolución por partida doble, todos contentos. A partir de ese momento fue cosa de no parar: No pasaban mas de 20 minutos sin que alguien tuviera un pique.

Estando así en plena faena se sumó el 4to integrante de la expedición: “Manuel Ortega”, que desde Córdoba Capital había ido de visita a los pagos de Junín, estaba en pleno “raid pesquero” saliendo casi todos los días. El único problema fue que por un lamentable error en las coordenadas (todavía no sabemos si fueron mal enviadas o mal interpretadas, creemos firmemente que la verdad nunca saldrá a la luz) el tipo quedó en la otra margen del canal, así que en principio nos conocimos a los gritos. Pero el muchacho venía afiladísimo, donde ponía el ojo ponía el señuelo, no paraba de clavar tarangas.

Todos los piques se daban a media agua, los más rendidores fueron los cranks “gorditos” siempre que no bajaran más de 1,5 metros. Se dió la situación de que, si venían “rascando” el fondo, ni los tocaban, debían venir nadando muuuy prolijo. Los de superficie tampoco fueron atacados. La técnica para pescarlas era parar en un lugar, sacar 4 o 5, moverse unos 100 metros y repetir. Así, se nos iba la mañana y perdimos la cuenta de las capturas,pero lamentablemente, llegó la traición.

Traición a la Juninense
La lucha por lograr las mejores capturas se hace intensa. Cada gladiador pone lo mejor de sí, pero también muestra sus más bajas flaquezas. La traición inminente sobrevuela al grupo…

 

“Lagumercindor” clava una tarucha con pasta de campeona que empieza a llevar multi y desata una pelea espectacular. “Manosdemanteca” (que había lanzado su engaño al agua) ni corto ni perezoso, larga la caña, toma la cámara y se dispone a registrar el evento. Ahí sucedió. En ese momento, Dani con carita de inocente, dice: “Juan, te tengo a caña”, y sin dilación toma el equipo de “Manosdemanteca”. Dos manijazos del reel y a cobrar: otra tarucha hermosa que rivaliza con la que “Lagumercindor” sigue peleando. La cara de Manosdemanteca fue impagable, lo que nos reímos en ese momento no tiene nombre. Finalmente el doblete salió del agua, fotos, chanzas, risas, devolución y a seguir.

La grande
La vida siempre dá revancha…  y Manosdemanteca lo sabe.

Si algo nos enseñó Don Ramón es que “La venganza nunca es buena, mata el alma y envenena”. Y es cierto pero también es cierto que es dulce cuando llega, y a “Manosdemanteca” le llegó rápido: Venía de mal humor, “Lagumercindor” estaba inspirado y había sacado una cantidad de taruchas considerable, Daniel le había “robado” un taruchón hermoso “en la cara”(mientras escribo me sigo riendo al recordarlo) y el no había sido el que mas pescó… pero le llegó la venganza: Casi finalizando la etapa “Canalera” calzó su señuelín de la suerte, lo mandó a volar y cerquita del centro del canal, clava: TE RRI BLE. Había enganchado un tren. Y si, la buscó, la peleo, sacó la taru de la jornada, y rió último. Igual lo odiamos, pero con amor.

El descanso
Siendo medio día pasadito, con un calor que derretía las piedras y una pesca espectacular en el bolso, decidimos irnos a descansar. Alejandro nos abrió las puertas de su casa, como sólo la gente del campo sabe hacer, y a la sombra de los eucaliptos se armó el campamento. Salió la “Especialidad Ferreyra” (otro de los servicios de “Ferreyra Fishing”): unos bifes camperos de la hostia, regados con un buen vino y unas cervezas heladas fueron la bendición del mediodía. Charla, chanzas, amigos: la felicidad completa.

Luego del ágape se volvió a sumar al grupo Manuel que no almorzó con nosotros por compromisos previos, compartimos una agradable (y somnolienta) sobremesa campera. Pero aún con el pescón hecho por la mañana el “pescador interno” es más fuerte, encaramos la segunda etapa de la jornada, vamos derecho a lo que debe ser “el paraíso del pescador”, derechito a pescar vadeando. Pero eso es historia para otro día.

La laguna nos invita, seductora, y nos rendimos a su encanto. El agua que nos rodea, la vegetación, el paisaje soñado. Y ellas. Sabemos que están ahí, que sólo es cuestión de encontrar el engaño adecuado. La tarde lagunera nos regala toda su magia, y los señuelos, una vez más, comienzan a volar.

Continuará…
Gentileza de Pinchando Mostros
Texto y fotos: Fernando Otero /Juan Otero – Pinchando Mostros


Servicios
Ferreyra Fishing – Daniel Ferreyra: Salidas de pesca guiada en Junín: Tarariras en Spinning, BaitCast y Fly Cast. Alojamientos con todo el confort para el pescador deportivo.
Teléfono: 2364411837
Facebook: Ferreyra Fishing


 

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Pinchando Mostros

Somos dos enfermos de la pesca con artificiales, que quieren compartir su enfermedad... y ponerle algo de rock!

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