16/11/16 Tarus Santafecinas

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Decidimos probar suerte con las Tarariras pero ésta vez no en uno de los pesqueros mas tradicionales – en aquellos que sabemos que no podemos fallar – ya que el desafío era recorrer distintos arroyos, por eso elegimos esta vez la zona de Santa Fe, más precisamente la Ciudad de Venado Tuerto..

Ubicada al sudeste de la Provincia, se encuentra  a tan solo 365 km de la Ciudad de Buenos Aires, en la intersección de las rutas 8 y 33. Llamamos a Cristian Gandara del TEAM CR23 PRO-FISHING – equipo apasionado por las tarariras – para coordinar una salida de pesca de 2 días, el cual no dudo en ultimar detalles para que la pesca sea un éxito. Partimos desde Ciudadela junto a Rafael Infer – amigo inseparable de salidas de pesca – con la idea era recorrer pequeños arroyos, canales – algunos conocidos otros no – y la Laguna el Hinojo.

El Sábado bien temprano partimos desde Ciudadela. Siendo las 9 hs. llegamos y ya nos estaba esperando el Dream Team de Cristian, sumándose Leonardo de “Pescadores de Venado Tuerto”; nos saludamos, nos miramos  y sin desayunar decidimos comenzar la recorrida, ansiosos de pescar. El primer punto fue un campo privado sobre la ruta 33 a unos 2000 m. con el cruce de la ruta 8, un gran charco, tiene una costa pequeña para aquellos que no poseen wader. Nos dividimos en 2 equipos: Rafael, Leonardo y Benjamin (el pescador mas pequeño) bordeando todo el espejo; y Malcon, JuanPi, Cristian y Yo nos internamos en busca de las Taruchas con señuelos. En la semana había llovido 70 mm, mas el día anterior unos pocos milímetros mas, asi que sabíamos que iba a ser difícil despertarlas temprano, primero porque el agua aún estaba fría y luego por lo turbio que se encontraba… dos puntos que nos jugarían en contra, tendríamos que estar bien concentrados en los pasos a seguir.

 

Nos separamos para abarcar todo el espejo probando con boyas plop y encarnando con mojarrones para irritarlas un poco. La profundidad del predio no superaba el 1,20 m así que vadearla fue realmente cómodo y seguro. Los primeros ataques no tardaron en aparecer sobre las líneas con portes pequeños de juveniles,  poco combativas, cada una devuelta a su hábitat. Los piques se seguían sumando después de casi 2 horas. Los que probaban con carnada decidieron aceptar el desafío de probar con “muñecos” a pesar de que los que arrancamos con esta modalidad no tuvimos un solo toque en toda la mañana. Hicimos un alto al mediodía para comer algo liviano y compartimos la experiencia de lo sucedido en media jornada, coincidiendo en lo mal que estaba comiendo y lo poco activa que estaban las Tarus en este lugar.

Una rápida carga de baterías y pusimos rumbo a otro charco a unos pocos kilometros de alli, ruta 8 y calle Imer. En esta oportunidad también nos separamos para probar en las dos modalidades corriendo la misma suerte que la anterior. Vadeando entre los juncos muchísimos movimientos y explosiones nos daban la pauta que igual estábamos en el lugar correcto, pero se hizo imposible provocarlas para que tomen el engaño que le ofrecemos tanto de media agua como de flote. Era tal la impotencia que sentíamos de no poder pincharlas que en un momento lo veo a lo lejos a Cristian corriendo entre los juncos molestandolas y queriendolas sacar de su guarida, realmente uno de los momentos mas cómicos de la tarde.

Vadeabamos y nos salian de entre nuestros pies. Luego de muchos intentos – vadeando y de costa – dimos por terminada la jornada de pesca. Nunca habíamos caminado tanto para lograr tan poco. Todos coincidimos en lo mal que estaba comiendo, cuando tomaba la carnada lo hacía muy suavemente, teníamos que tensar casi imperceptible el multi para luego afirmar la clavada, con la tensión lógica de no querer perderla. Tuvimos casi 100 % de efectividad, de 10 piques…. 9 errados – jajaja -. Los que quedaron en la orilla corrieron la misma suerte, nos comentaron que en la superficie había una gran cantidad de mojarras pequeñas, motivo tal vez por el cual no estaban tan hambrientas capaz. Noche de asado en casa de Patricio, excelente anfitrión, nos ofreció su casa para pasar el finde, al que se sumaron Ignacio Calo, Leo y Valeria con un riquísimo postre.

 

A media mañana ya del Domingo nos dirigimos a la laguna El Hinojo. La misma se encuentra a la altura del kilómetro 358 de la ruta nacional n° 8 , tomando hacia la derecha por un camino de tierra transitando unos 4 km. Nos recibió Hilda y Domingo, dueños del Camping, dos personas muy queribles y atentas por todos los que visitan su predio. La entrada tiene un valor de $30, abierta de sol a sol, no se permite acampar, posee una pequeña proveeduría y  parrillas como para pasar el día en familia pescando. Ya de muy temprano Juanpi y Malcon estaban probando en el lugar anticipándose a nuestra llegada, que para nuestra sorpresa ya habían pinchado 2 tarus de 2,2 kg. Hicieron subir nuestra adrenalina y no perder tiempo en armar los equipos.

Para que tengan una referencia, de la entrada del Camping nos dirigimos a la izquierda al sector de juncos.  En el trayecto ya había muchos pescadores de costa haciendo sus lances pero sin suerte. Sabíamos que podíamos hacer la diferencia con nuestros waders buscando entre los juncales que están recostado sobre ese margen de la costa. Caminamos lo mas rápido posible los 500 m internandonos en el agua para realizar si o si con boya plop y posta de sabalitos los primeros intentos, dejando de lado el arsenal de señuelos que habíamos probado. Hacia el Oeste de esta laguna se encuentra un pequeño canal de alivio que comunica con los campos vecinos, motivo por el cual Rafael junto al pequeño Benjamin de tan solo 9 años, decidieron recorrerlo en su totalidad probando con señuelos de media agua corriendo la suerte de pinchar 3 ejemplares de mas de 2 k. Un dia con rafagas de vientos de 30 k. agitaban el agua oxigenandola, aclarandola, por lo que buscamos tener el viento a nuestras espaldas frente al paredón de juncos para hacer los primeros intentos.

Utilizamos cañas de 1,80 a 1,90 m., brazoladas de acero entre 40 a 60 cm.  Malcon saco las primeras 4 seguidas utilizando boya plop con leader de acero y como carnada posta de pejerrey alternando con mojarrones. El resto no teníamos suerte, pero estábamos relajados, sabíamos que aún así era el lugar indicado. Comenzó a calentar el sol y una tras otra comenzaron a salir de grandes portes de hasta 2,7 kg.  Para aquellos que nunca pescaron con waders y el agua hasta la cintura es una sensación inexplicable el estar peleando con ellas en su habitat, explotando a borbollones a nuestro lado, peleando por liberarse de nuestro engaño, levantarlas, fotografiarlas y por último el placer de devolverlas al agua rápidamente agradeciéndoles el momento vivido, es algo que nos llevamos de este fin de semana con nuestros amigos de Venado Tuerto.

 

Ignacio se había internado entre los juncos probando con una brazolada bien corta para evitar enganches en la vegetación a flor de agua, pinchando un par de buen porte. Ya al mediodía recibimos el llamado de Domingo que nos esperaba con un exquisito lechón al horno de barro cocinado en tal solo 2 horas, almuerzo al que se sumó Luciano de Carnadas EL Bigua de Melincué a  60 km.,  que vino especialmente con su familia y trucker. Un par de horas después volvimos a la cancha en dos equipos, en el trucker de Luciano se sumaron Rafael, Juanpi y los pequeños pescadores para buscar en otras zonas como un canal de acceso que hay frente al camping que comunica con otra laguna. El acceso estaba con muy poca agua por lo cual tuvieron que bajarse y llevar la embarcacion a mano; quedaron asombrados la cantidad de taruchas que escapaban a su paso contra los juncos. Decidieron probar suerte pudiendo pinchar varios ejemplares tambien con carnada.

Acompañe a Cristian al canal para probar suerte con señuelos para lograr unas imágenes pero no tuvimos suerte, no tomaban señuelos, nos fuimos con un sabor amargo de no pinchar ninguna, una característica por lo menos de estos primeros meses de calor hasta que el agua vuelva a calentarse para ponerlas mas activas entrando en meses de verano.

Terminamos la jornada de pesca con la alegría de haber compartido dos hermosos dias de pesca, confirmando que Venado Tuerto tambien dice presente con sus Taruchas, tal vez no en lugares clásicos y conocidos, pero sí con muchísimos charcos para aquellos que les gusta la pesca, la aventura de vadear y estar en contacto con la naturaleza mano a mano, descubriendo tal vez por primera vez ese lugar.

Agradecemos a todos y cada uno de los Amigos de CR23 PROFISHING. Por su hospitalidad, su pasión y locura por la pesca, por brindarnos todo para que pasemos un fin de semana inolvidable.

Hasta un Nuevo Cruce de Líneas !!!!
Daniel Rodriguez
daniel@sentilapesca.com.ar

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Sobre el Autor

Daniel Rodriguez

Amante de la Pesca Deportiva y creador del Portal, Staff del Programa Radial "Diario Oral del Pescador" AM 930 (www.amnativa.com.ar ) los días Viernes de 21 a 22 hs. Contacto: daniel@sentilapesca.com

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