21/12/15 Pesqueros de Bariloche

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La primera parte del viaje por el sur, en vacaciones, fue una semana en San Martín de los Andes para luego continuar 10 días en Bariloche, motivo de la presente nota.

Parte del último día en zonas cercanas a San Martín estuve pescando bajo agua nieve que fue transformándose en nevada y al siguiente día, el que viajamos a Bariloche, tras recorrer unos 30 km. por el camino de 7 lagos comenzó nuevamente el agua nieve que, al ser barrida por las escobillas del limpiaparabrisas, quedaba a un costado como hielo. Pocos minutos después nevaba con intensidad, nevada que nos acompañó durante unos cuantos Kms., cosa atípica para la época del año.

 

Algo pasado el mediodía del 18 de Noviembre Miguel y Adriana nos recibían una vez más en sus cabañas Verdesol Bariloche donde la calefacción, que para nosotros no suele ser necesaria en noviembre pero sí en abril, se hizo notar dándole un toque mayor al confort que tienen siempre estas cabañas. Íbamos con la idea de frenar un poco el ritmo mantenido, por mi parte, en San Martín que me había “agotado” y pensábamos hacer paseos y pesca alternando con días de descanso, pero…


FLOTANDO EL LIMAY

Una mañana me encontré con mi amigo Daniel Johansen en su casa del centro de Bariloche y desde ahí nos fuimos hasta Villa Llanquin, cruzamos el Limay en la balsa Maroma y nos encontramos con el guía Julio Riecher. Pocos minutos después estábamos sobre el cataraft y casi enseguida conseguíamos la primera trucha de la jornada entre las aguas altas que caracterizaron este viaje.

Daniel realizaba una pesca más sutil y, por mi parte, utilizaba la Sage XP # 8 con línea Quick Descent y moscas muy grandes buscando esquivar truchas chicas. No había pasado una hora que en las profundidades clavé un “tronco”, evidentemente una trucha marrón grande. El tippet 0X permitió que la pudiera aguantar sin cederle, tal como pidió el guía, para evitar entrara en una caída de agua con una corredera fuerte que haría prácticamente imposible dominarla.

 

Los cabezazos se sentían y la # 8 se arqueaba como si tuviera un dorado del otro lado. Se mantuvo unos segundos hasta que “simplemente” se soltó. Tuvimos una jornada de pleno sol disfrutando los paisajes que se aprecian en una bajada del Limay y muchos piques, por lo general predominando los de truchas aguerridas de tamaños chicos y medianos. Realmente fue un placer flotar el Limay en esas condiciones, con un amigo y un guía que por su manejo, experiencia y calidez, es muy recomendable.

Dije que quería descansar? Llegué a la cabaña casi destruido…


ARROYO FRESCO

Miguel, aunque no es pescador, por sus contactos en las cabañas y conocimiento de Bariloche siempre tiene lugares nuevos para indicarme donde ir a pescar o incluso a acompañarme en cortas escapadas cuando su tiempo disponible lo permite.

Así fue con el arroyo Fresco en su ingreso al lago Mascardi. Un lindo día soleado en el que el viento soplaba a unos cuantos Km/hora encontramos este precioso lugar a espaldas del cerro Catedral. La combinación de la corriente del arroyo con el oleaje a contrasentido del lago habían formado dos bocas de descarga en éste, ampliando así los lugares aptos para encontrar truchas.

Por Eolo resultaba dificultoso y hasta peligroso el casteo con caña mosquera por lo que opté, en principio, por usar una de spinning y cucharas lanzando hacia la correntada que ingresaba al lago. No podía conseguir lances largos con el viento bastante de frente y en parte lateralmente. No tuve pique.

Armé mi caña mosquera # 4 con línea de hundimiento 2 al haber mi señora descubierto 2 o 3 truchas de considerable tamaño circulando por el Fresco. Comencé semi escondido dentro del arroyo, con menos viento, enviando ninfas a distancia buscando pasaran cerca de la posición, continué con pequeños streamers y nada. Fue un buen picnic y la contemplación de un precioso paisaje.


LOS RISCOS DEL NAHUEL HUAPI

Es sabido que el Nahuel tiene truchas bien grandes. Lo vengo comprobando hace años. Conozco muchos lugares para pescarlo pero especialmente un lugar de acceso no fácil para muchas personas, yo entre ellas. A medida que pasan los años se me hace más dificultoso y riesgoso llegar pero el premio puede ser grande, por lo general lo tengo y por eso continúo…

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Hay que caminar con una mochila y los elementos necesarios, en partes trepar riscos con piedras de todo tipo y pasar bordes “acantilados” para llegar. En abril, otra época del año en que voy, no cambia ésto pero si el hecho que con aguas más bajas se ganan unos cuantos metros al poder transitar por piedras descubiertas o con botas o wadders sectores pedregosos que quedan tapados a comienzos de temporada, mucho más en el caso de este año con alturas de aguas inusuales.

Esto que explico, en esta oportunidad significó una cantidad de metros “desperdiciados” de aguas sin profundidad donde no se encuentran las truchas grandes. Por lo tanto si en abril me esfuerzo con tiros largos con cucharas adecuadas para llegar a los pozos donde se encuentran los monstruos, tuve que redoblar la concentración y pausar los lances para llegar a distancias adecuadas.

En esta temporada me pasó algo muy atípico el primer día que visité el pesquero: En el segundo lance, con buen alcance, cuando la cuchara tocó el agua dejé salir nailon buscando profundidad y cuando consideré ésta adecuada comencé a recoger. A la tercera vuelta de manija el reel “se atrancó” La respuesta automática del brazo y una subida espectacular con salto sobre la superficie. El avistaje a la distancia más la lucha que comenzó me hicieron suponer que del otro lado había una arco iris mínimo de 4 kg., posiblemente 5.

Corrida lateral, frenada y nuevo salto para confirmar lo que pensaba. Después no saltó más, lo que suele pasar con peces grandes, emergió dos veces más con chapoteos y cabezazos en superficie y finalmente se desprendió.

 

Cuando me repuse volví a lanzar esforzándome al máximo y el en tercero de esos tiros mi recuperación se frena completamente y comienza una carrera en sentido contrario sin saltos. Inmediatamente después de cañar me dije “tengo una marrón buena aunque algo mas chica que la anterior pero no mucho menor”. Corridas, cabezazos y concentración al máximo de mí parte para no perderla. Cuando estaba cerca de la zona de poca profundidad consiguió soltarse. No tuve más piques esa jornada, habían sido demasiados para ese rato. Volví “con la frente marchita” pensando en regresar creyendo que la pesca de la trucha grande estaría asegurada. Me quedaban días y pensaba explotarlos a primera hora en las siguientes mañanas.

Fui cuatro veces y no tuve pique. En una de esas un chico consiguió una arco iris de unos 2,5 Kg. Seguí insistiendo hasta que tuve mi premio por la constancia. Cuando picó la medí bien, bastante menor a las de los dos piques anteriores pero de buen tamaño para cualquier otro pesquero. No era la que buscaba pero tampoco estaba demasiado lejos. Había sacrificado una mas chica en San Martín para consumirla y esta fue la única de Bariloche con destino de cocina. La compartimos en una agradable cena con Miguel y Adriana y quedó para un almuerzo, en esa oportunidad fría, tipo fiambre.


LAGO STEFFEN
Este lugar es precioso, lo conocí hace casi 46 años y vale ir aunque sea solamente como paseo. Tiene la embocadura del río Manso que para pescarlo (solamente mosca) en vadeo o de orilla con aguas altas resulta prácticamente imposible, lo que volví a comprobar. En abril es otra la historia.

 

Encontré un chorrillo de agua que entraba al lago y me dirigí a pescarlo con la mosquera # 4, sin respuestas. Fue otro agradable paseo.


PICHI LEUFU ARRIBA
Una invitación de Miguel en la que se anotaron Adriana e Inés con la “excusa” de los mates de la tarde, fue para que conociera y pescara una parte de este río que no había hecho en ese sector.

Hay un camino de ripio que pasa detrás del aeropuerto y que tras 26 Km. permite el acceso a ambas orillas de éste. Por la altura de aguas preferí no cruzar el vado con el auto y nos ubicamos a unos doscientos metros río abajo. Miguel ofició de “adelantado” y fotógrafo mientras las mujeres con sus lonas sobre la pradera conversaban y mateaban.

Quizás habíamos salido un poco tarde en un cálculo no exacto del tiempo que nos llevaría llegar, a lo que sumamos una detención por una compra en el centro de Bariloche y nos quedó poco tiempo, sobre todo porque cuando comienza a bajar el sol en esa zona de la estepa hace frio. A mí no me hace nada por el equipamiento con wadders y demás a lo que sumo la constante actividad del casteo pero cuando vimos que las mujeres estaban refugiadas en el auto, decidimos volver.

 

Una hora u hora y monedas de pesca, una docena de truchitas cobradas y devueltas y muchos piques errados o desprendidos no estuvo nada mal. Además el paisaje es muy interesante y por el camino se encuentran animales no muy habituales en otros lugares y muchas veces hasta cóndores, como el que Miguel registró esa tarde y que se puede apreciar en una de las fotos.


CERRANDO
Bariloche es encantador, turísticamente y como destino de pesca. Si a eso le agregamos servicios buenos y accesibles, ¿Qué más podemos pedir?

Gentileza de JORGE LOPEZ BASAVILBASO

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Sobre el Autor

Jorge Lopez Basavilbaso

Prensa – Multimedios – Notas – Relevamientos – Publicidad.

1 comentario

  1. Jorge, te faltó el lago Hess !! A 1,15 hs de BRC llendo al Tronador, doblas a la izquierda y despues de 22 km llegas. Hay que ir con bote y a remo. La cantidad y calidad de truchas que hay allí es única !! Mas aún a ppios de temporada. Nosotros fuimos 2 veces en Nov. y con luna llena y aún así clavamos 6-7 truchas lindas. En promedios de 600 grs y hasta 1,5 kgs en marrones. Lo que más se ve son marrones y fontinalis. Muy linda pesca. Sea con secas como con streamers o imitaciones de ninfas de alguacial. Muy recomendable.
    Andá; no te vas a arrepentir … Si alguna vez vas avisame !! Tengo bote y equipos de pesca…

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