26/01/16 Tornasoles Uruguayos

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Llegado el día Sábado 23/01/16 partimos rumbo a el país vecino Uruguay en busca de la pelea contra alguna tornasol que nos enfrente. Llegada la una de la tarde emprendimos viaje, entre mate y charla rutera ya pensábamos que muñeco usar, que caña, que equipo y mil cosas más.

A eso de las seis de la tarde arribamos al primer point: el Arroyo Grande. Se vieron movimientos y ataques en las orillas pero ningún ataque a los señuelos. Se probó de todo pero no se tentaron, luego de probar sin ataques terminamos probando en un espejo de agua sin salida con muchísimos ataque de tarariras chicas, pero en esta ocasión de las nuestras. Ya cayendo la noche emprendimos lo que nos faltaba de viaje para llegar a Palmar y hospedarnos en lo de Juan Laborde, obviamente como suele pasar en la mayoría de las salidas: picada de por medio y de vuelta a charlar del pique, la altura del río y un millón de otras cosas como si fuéramos grandes conocedores (risas).

 

Con muy pocas horas de descanso y ya todo listo salimos como mosqueteros a la guerra. El río nos dio un primer cachetazo, súper bajo sin poder bajar la lancha. Obviamente eran tantas las ganas de emprender viaje que se nos ocurrió la locura de mover piedras enormes para bajar no una, sino que tres embarcaciones, costo muchísimo, pero las tres tocaron agua. Ya en navegación llegamos al primer punto y la primera azulada no tardo en llegar, Walter Gastaldi no dudó un segundo en dar el zarpaso y clavar a la azulada. Dió pelea pero no le alcanzó, la foto se la iba a sacar, beso y al agua.

No paso mucho que Fede Lemo ya tenía su primera azul, dando unos saltos hermosos y unos coletazos que alcanzaron para mojar a un par en la embarcación, posó para la foto y al agua. Nuevamente el señor Waith pincho otra, esta vez ganó la escamosa y se fue. Entre nosotros nos miramos y pensamos, vamos a hacer desastre si ya empezamos así. Recorriendo otros puntos nos encontramos con la sorpresa de que las azules estaban escondidas y dimos con muy pocas.

 

Ya con la media tarde encima y al reparo de una sombra, la más deseada por el guía de Hoplias Uruguay que al sol estaba más que sufriendo, salió picada y un respiro del sol violento que había. Rato después Walter encarnó una morena buscando un suru o dorado que la parta la caña al medio, esta no tardó en arquearse y se dio a la pelea, en la lancha corrían las apuestas: “es tornasol” “es surubi” y no: era una señora raya. Fea como niguna, pero en fin, a el señor Waith le elevó la adrenalina a las nubes. Al ver la rápida actividad del pique procedí a también encarnar con morena, deje todo listo, chicharra del bando puesta por las dudas y no hubo tiempo a nada, se dio a la corrida rápidamente, esta vez dorado hermoso saltando por los aires enojado por el pinchazo, capturado y al agua.

Bajando la tarde nos tocó volver y decidimos probar donde se dieron los primeros piques de tornasol. Después de un rato tuve la oportunidad de pinchar una azul luego de probar varios muñecos, la muy aguerrida salto unos 40 cm sobre el agua y soltó, igualmente la imagen queda en la retina.

 

Llegando ya a la represa nos quedaban 6 cartuchos vivos (anguilas). Primer tiro y no tardo en clavar el primer tigre de río. Salto lejos de la embarcacion pero no le bastó para que lo levantemos. Los piques se fueron sucediendo uno tras otro hasta que la hora nos corrío fuera del agua.Emprendiendo viaje a nuestro país ya se hablaba de posibles fechas de retorno y si, es así, así somos los pescadores de alma.

Siempre buscando donde pelear con un pescau. La naturaleza nunca deja de sorprendernos es por eso que hacemos hincapié en la pesca con devolución, no hablamos de no comer un lindo pescado, de lo que hablamos es de no matar por matar por querer llenar las heladeras. La naturaleza siempre tiende a buscar un equilibrio. Disfruten la pesca compañeros pescadores y hasta la próxima salida.

Grupo TesteadoresDe Arroyos

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Sobre el Autor

Walter Gastaldi

Prácticamente nací con una caña en la mano, con la Pesca metida en cada célula. Mi Abuelo y mi Padre fueron empleados en la AAP y crecí ahí.

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