26/05/17 Itati, virgen dorada

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Bajaron las aguas en el Alto Paraná y la pesca de dorados con señuelos o con mosca fue excelente. Al fin llegó el ansioso Whastapp de nuestro guía referente de la zona José Luis Rodríguez: – “Venite que el río bajo y la pesca esta muy buena”..

Sin dudarlo armamos un equipo para visitar esta hermosa localidad correntina. Juan Bertevich fue el organizador, Lucas Martín Klemencic enseguida aceptó, por supuesto no pude rechazar esta tentadora oferta, rápidamente combinamos para viajar en vehículo, mientras el cuarto integrante Nicolás Navares se agregaría en Corrientes ya que él realizaría el viaje en avión, sin dudas una de las maneras mas cómodas y rápidas de viajar.

Transitamos la ruta 14 y luego la ruta 12 para llegar a nuestro primer destino Bella Vista, preferimos relevar dos destinos de pesca aprovechando el viaje.  En Bella Vista realizamos la primera salida de pesca, en un día poco favorable, lluvia y viento fuerte atentaron contra la pesca, apenas un par de dorados logramos capturar con carnada pescando al golpe contra las costas y nada más para contar.

Al día siguiente continuamos viaje hasta Itatí, llegando al mediodía, nos dimos un tiempito para visitar la hermosa Basílica de la virgencita de Itatí, ciertamente nos encomendamos a la virgen y le pedimos que mejore el tiempo y por supuesto que nos de una jornada de pesca a puro pique. Gracias virgencita, claramente nos escuchó en el tema climático, el cielo comenzaba a despejarse dando paso a un día radiante, ahora solo faltaba que nos ayude con el pique.

No aguantamos con las ganas de esperar al día siguiente para salir a pescar, hablamos con nuestro guía y gentilmente aceptó sacarnos a pescar por la tarde aprovechando las últimas horas del día que son muy favorables para el pique.  Lucas y Yo nos decidimos por pescar en bait-cast con señuelos de media agua, mientras Juancito intentaría la pesca en fly-cast, le reservamos un lugar en la popa por ser el punto mas elevado y que permite mejor el casteo. Nuestro guía nos llevó a una zona denominada “La Limona” donde claramente se veía mucha actividad de dorados cazando las mojarras. El plato estaba servido y en esto un buen guía suele hacer la diferencia, conocer donde los cardúmenes cazadores se están moviendo cobra un valor fundamental: “literalmente nos puso arriba del pescado”.

La zona de pesca se caracteriza por correderas con palos sumergidos antes de un remanso donde las mojarras se agrupan para defenderse, los cazadores acechan generalmente entre los palos esperando que la fuerte correntada les traiga sus presas a distancia segura para embestir son sus fauces abierta, ciertamente pienso que las especies forrajeras tienen poca posibilidad de supervivencia al ataque de un dorado lanzado en velocidad, el dorado es un cazador excepcional y muchas veces vivimos pruebas de esto cuando vemos mutiladas las carnadas naturales.

Cuando dos técnicas de pesca se mezclan en la misma embarcación, los movimientos deben ser coordinados para evitar problemas, fue así que dejamos que Juan practicando fly realizara los primeros intentos. Cabe gran valor para la pesca el acercarse con el menor ruido posible a la zona donde están los peces, para ello la embarcación cuenta con un motor eléctrico montado en la proa de la misma, manejado a control remoto por el guía, de esta manera el nos acercó y ubico la embarcación a unos 20 metros de los palos, una distancia que Juan alcanzó fácilmente. Como las aguas están muy transparentes, eligió una mosca voluminosa grande de colores oscuros negro con rojo ya que los colores claros aumentan la visión del engaño.

 

La mosca cayó entre los palos y la línea quedó dibujada en la superficie marcando el lugar donde la mosca comenzó a moverse, al segundo tirón un estallido de agua estremeció la tranquilidad del lugar, un dorado de muy buen tamaño mordió el engaño al sentir el pinchazo quiso ganar los palos, Juan lo sacó de ahí con fuertes tirones y manteniendo la presión, una vez que el dorado salió de la zona de enganche pudimos disfrutar de los fuertes cabezazos y saltos de un hermoso pirayú de casi 6 kilos. Un doradazo para pescar con equipos ultra livianos como esta caña número 6, una sonrisa se dibujó en el rostro del pescador que luego de varias fotos devolvió su captura al majestuoso Paraná.

Después de esta captura, nos salíamos de la vaina por lanzar los señuelos y Lucas me ganó de mano, eligió una mojarra mediana con paleta de media agua de color azul oscuro y con un preciso lance paso el engaño entre los palos y ahí estaba otro dorado que atacó con vehemencia el artificial. Otro importante ejemplar salió disparado en contra de la corriente con saltos y cabezazos para desprender el engaño, Con paciencia y sabiduría dejó que el dorado saque nylon evitando el corte, cerca de la embarcación el dorado dio dos saltos impresionantes y luego se fue entregando. Fotos de rigor y devolución como en todas las capturas.
El día se nos iba en esta corta jornada de pesca, regresamos a puerto para cenar y dormir en las cómodas cabañas La terraza del Paraná cuyo propietario es el padre de nuestro guía el señor Juan Carlos Rodríguez.

Segundo día, festival de piques
Si bien al otro día teníamos planeado el regreso a Capital Federal, el guía nos convenció para realizar medio día de pesca más y partir por la tarde.  Volvimos a la misma zona de pesca, pero esta vez bien temprano con los primeros rayos de sol. La actividad seguía igual, explosiones en superficie y especies forrajeras tratando de huir.  El festival seguía en el mismo lugar como si no hubiera pasado el tiempo y todo señuelo o mosca de colores oscuros fue atacada sistemáticamente.

Esto es una prueba más de que con aguas claras la elección de los artificiales oscuro suele ser mejor.
Apareció un actor inesperado en escena, los Pira Pitá también competieron con los dorados en la segunda jornada de pesca.  Había tanto pique que la desesperación por pescar hizo perder la organización del día anterior, moscas y señuelos viajaban al unísono hasta la zona de pesca con éxito por igual. Una vez que completábamos la pasada sobre la corredera, José ponía en marcha el motor y remontaba el río para colocarnos nuevamente al comienzo de la mismo, luego con el motor eléctrico nos mantenía a la distancia adecuada para los lances sin hacer ruido.

 
Por supuesto no todas eran capturas, muchos dorados se libraron del engaño en los malabáricos saltos.
Esto confirma que el Alto Paraná es un pesquero excepcional, con el profesional adecuado la pesca nos brindará gratos recuerdos.  Regresamos a nuestras casa agradecidos a la virgen, al guía de pesca y a Itatí por este jornada de pesca inolvidable, prometiendo el regreso muy pronto. Practique la pesca con devolución.

Equipos de Pesca
Bait-Cast: Caña Flounder Pira con reel Reel FLOUNDER ZEUS rotativo huevito, 6+1 rulemanes cargado con multifilamento de 0,22 mm. Una caña ultra liviana que a su vez posee excelente clavada y rigidez apta para la pesca de dorados. Señuelos: FLOUNDER serie 9118 anzuelo n°4 y el señuelo o mojarra Aklfer de media agua, o Strike Pro Flap Jack 90 32 Grs Lipless. Los colores oscuros fueron de mejor rendimiento. Fly-Cast: Caña TFO # 8, línea de flote 9. moscas grandes de colores oscuros y muy voluminosas.

Gentileza de Gabriel Lopez

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