26/12/16 Un viaje soñado

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Durante el receso festivo normalmente hacemos salidas locales o al dulce, este año ya tenía previsto y venía con ganas de llevar a mi hijo más grande de 7 años a pescar a un lugar donde pueda disfrutar la pesca…

Ya con varias salidas a los diques de córdoba sin buenos resultados, o sea, iba templando el alma como nos pasa a nosotros normalmente, de hacer 2000 mil lances en una jornada con poca o nula respuesta así que al recibir una llamada de Cacha proponiéndome ir a pescar a los desbordes del Utis en Paso de los Oscares arrancó el viaje. Se sumó una hermosa banda llena de camaradería y buena onda de jugárselas a ir con un niño.

 

Llegamos a destino con las primeras luces, las condiciones eran buenas para las tarus pero rápidamente nos dimos cuenta que para los doradillos la cosa no iba a estar fácil, el agua recién está entrando a los campos, con mucho caudal, pero le falta para que corra bajo los puentes y las correderas naturales que se forman; además el agua que entra aun posee muchísimo sedimento anulando totalmente la visibilidad. Por eso optamos por buscar las tarariras en los zanjones donde el agua aún no se conectaba con el río. La pesca fue como se esperaba, muchas tarus, muy buenos portes promedio, bastante combativas, llegamos a tener 6 capturas simultáneas.

La pesca se dio especialmente con gomas o ranas de superficie por la cantidad de vegetación y musgo flotante en el agua que cubrían cualquier engaño que intentase profundizar un poco. Punto aparte es el lugar, que hace que uno viaje en el tiempo hacia atrás, zona árida, rustica. Ambos días paramos a almorzar en el DON YIYA LODGE, pulpería en medio de la nada, donde no hay electricidad pero uno puede encontrar una gaseosa o una cerveza helada y donde le prepararan – si lo encargó – unas comidas caseras que ya no existen, o unos chivos o corderos que no tienen desperdicio, eso sin mencionar la cordialidad y las ganas que tienen de atendernos de la mejor forma y poner todo a nuestra disposición para pasar el rato de la mejor manera. Ahí también encontramos refugio de algunos árboles para poder hacer un descanso de unas horas en donde literalmente el calor no te deja respirar, el que no conoce Santiago no sabe lo que es el calor!!.

 

A modo personal fue la experiencia de hacer el primer viaje de pesca con mi hijo Juan Cruz, ante que todo agradecer a Pablo Nole la generosidad y lo atento que estuvo de llevarme unas polainas de equitación de descarne para disminuir riesgos de picaduras de ofidios, y la buena onda que pusieron todos con el enano.

Particularmente me sorprendió sus ganas de pescar, de imitar lo que hacíamos, de aprender rápidamente el nombre del señuelo que más le rendía y pedirme que se lo vuelva a colocar cuando se lo había cambiado, la independencia y la pasión que le puso a la tarea, a la naturalidad con la que toman la devolución de los peces, él no entiende otra cosa y eso es la nueva generación, la que no comprende que se mate a tan noble adversario, los que van a ser los futuros paladines del cuidado del medio ambiente.. así que esta en nosotros la responsabilidad de enseñárselo pecadores:

Gentileza de River Rats Cba
Juan pablo Nole, Pablo Noel, Dani Luchino, Abe Escuti, Lucas Escuti, Ariel Casaveccia, Fran Capdevilla, Juan Cruz Foglia, y el que suscribe Gaston Foglia

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Sobre el Autor

River Rats Cba

Somos cinco amigos con ganas de compartir nuestras vivencias. Entendemos la pesca como un deporte donde la competencia es con uno mismo, tratando de superarnos dia a dia, no solo se trata de sacar más pescados, sino de buscar ese señuelo que engañe mejor al pez.

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