28/03/18 Cumpliendo un sueño, el sueño surubisero

0

Partimos desde Capital Federal hacia Victoria (Entre Ríos) con la idea de poder capturar los muy buenos surubíes que estaban sacando al garete además de los dorados en bait…

Salimos de la guardería alrededor de las 10 de la mañana y luego de 10 minutos ya estábamos haciendo los primeros tiros con señuelos. Cabe destacar que las zonas de pesca son en su mayoría bajas de hasta 1,5/2 metros, por eso es conveniente utilizar muñecos de paleta corta y media.

Con los primeros intentos ya registramos algunos piques, algo que nos emocionaba y nos daba la pauta que iba a ser un terrible día de pesca. Siguiendo el recorrido aun sin capturas pero si con algunos piques de doraditos, llegamos a una costa baja y arbolada donde empezamos a registrar algunas capturas, en su mayoría eran palometones que se le animaban a señuelos casi tan grandes como ellas, hasta que logro meter el primer doradito de la jornada. Con la idea fija del dorado pudimos meter algunos más a pesar que estaban reacios a agarrar los señuelos.

Así que decidimos que sería hora de hacer un parate en la isla, reponer fuerzas, comer un asadito y guardar pilas para la noche. Luego de los sanguches de vacío y bondiola que nos mandamos ya estábamos de maravilla, eran alrededor de las 16 horas, nuestra idea era hacer unas horitas más de señuelos y luego darle toda la noche al suru. Recorrimos algunos lugares muy buenos pero con saldos negativos hasta que llegamos a una corredera fatal, entonces pusimos señuelos de media agua y empezamos a tener respuestas, todos, en su mayoría doraditos de hasta 2 kilos con alguno que otro destacable, con la correntada de la corredera cualquier doradito parecía una vaca de la zona, ¡era algo fabuloso!

 

Luego de un rato de buena acción donde pudimos izar unas diez piezas, decidimos cambiar de corredera y así acercarnos al point de los surus. Era una corredera muy pronunciada, solo nos dio dos capturas más. Lo que estuvo muy bueno e impensable, al lado de la correntada en la orilla veíamos movimientos muy bruscos, entonces a Nico se le ocurre poner una goma e instantáneamente empezaron a picar las tarus a menos de dos metros de la embarcación, algo maravilloso, un tiro y a los 5 segundos una taru salía de la vegetación y te picaba.

Ya casi las a las 20 horas, prácticamente de noche, dejamos los artificiales y encaramos la noche para tirarle al surubí con morena, plomito pasante de 30 o 40 gramos y anzuelos cojudos. Ni bien llegamos todos bajamos las líneas y ni pasaron 10 minutos que ya teniamos las primeras respuestas, Brian con un espectacular suru de 7 kilos, el guía Álvaro con otro más chiquelo y Nico con un hermoso pico pato, era el point. Terminaron las primeras capturas y el pique se cortó por completo, parecía muerto el río, increíble. Pasamos por algunos otros lugares con algún que otra captura de cachorritos chicos y la variada de río atrevida que se le mandaba a la morena sin asco.

Eran casi la 11 de la noche, regresamos a la isla y a reponer fuerzas con el fueguito junto a unos mates calientes. Mientras esto sucedía dejamos las cañas encarnadas en el agua, fue así cuando una llevada lenta pero firme pasa en mi caña, yal cabo de un rato nos deparo una hermosa raya de río, se chupaba en el fondo y era como un enganche, pero pudimos capturarla y liberar rápidamente, además de la raya Brian capturó otro cachorro hermoso.

 

Ya estábamos recuperados y con fuerzas para realizar otra pasada de surus. Llegamos a unos pozones de 8 a 10 metros de profundidad, tirando hacia la isla y dejando que la línea se acomode en el pozo logramos muchos cachorros, en su mayoría medianas de 3 a 5 kilos, era increíble, llegamos a realizar varios dobletes de capturas simultáneamente. El rato de locura fue de poco más de una hora, los 4 teníamos varias capturas, esto muestra la cantidad de pesca que hay en la zona. Siguió transcurriendo la noche y el frío era notable, así mismo el pique también se había cortado y era alguna chicharreada de los reels lo que nos despabilaba a todos.

Estaba amaneciendo por lo que el guía decide llevarnos a probar a un lugarcito que tenía reservado para probar último, cercano a la guardería pero muy rendidor. De día llegamos a un al arroyo muy prometedor que mostraba mucha actividad de sábalos y algunos doraditos saltando, entonces las cañas con anguila para el suru bajaron. Fue esperar un rato para que se puedan mostrar las capturas, todos cachorrones de no más de 4 kilos pero con una pelea hermosa, dobletes y hasta un triplete, corridas firmes que indicaban que los cachorros estaban comiendo. Ya con la pesca recontra hecha decidimos volvernos, teníamos pescando casi 24 horas sin un momento de descanso.

La pesca de surubíes está en un momento espectacular, decir que sacamos entre 15 y 20 capturas de cachorros de los 2 a los 7 kilos es algo fantástico, con el agregado de los dorados en bait que es algo espectacular. La pesca fue 100% con devolución, con la colaboración de Álvaro Verbauvede, de Victoria Pesca, quien incansablemente nos recorrió los 7 mares para encontrar el pescadito

Gentileza de Agustín Szerman

Compartir:
Follow by Email
Facebook
Google+
http://www.sentilapesca.com.ar/280318-cumpliendo-un-sueno-el-sueno-surubisero/
Twitter
SHARE
YOUTUBE
Whatsapp

Sobre el Autor

La Pesca Deportiva es mi hobby, en la zona de Costanera - Buenos Aires.

Deja un comentario