31/01/19 Esquina chamigo

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Después de casi 6 meses de ir postergado la fecha por diversos motivos al fin se dio todo como para ir a pescar, todo salvo el clima: previsiones de tormentas, muchas lluvias y crecidas, no estaban dadas las mejores condiciones en lo climático pero decidimos ir igual, el pronostico cambiaba a cada minuto…

Está salida fue ganada en un sorteo de los amigos de 100% Pesca donde había varios destinos con varios guías a elegir, Yo me decidí por Esquina con la guiada del Toco Aguilar. Salimos de Bs As el Viernes a las 21hs con Josi Mizrahi y Damian Ariel llegando al Lodge a las 5am del Sábado. Siendo las 6am ya estábamos embarcando, saldríamos con Beto Aguilar  – el hijo del Toco -.

El panorama no era el mejor: mucho viento, tormentas amenazantes por varios frentes y el Paraná que estaba muy sucio. Se busco al pescado por todos lados, sobre todo en la salida de aguas negras ya que en Bait es indispensable que vean el señuelo. No aparecía por ningún lado. le metimos una garra tremenda en un casteo constante e ininterrumpido pero nada. Venían tormentas, nos íbamos a resguardo, pasaba y volvíamos a salir pero de los Dorados ni noticias. Beto nos dice de ir a un arroyo angosto de aguas negras donde él siempre pesca salmoncitos. Cambiamos a señuelos más chicos, Josi saco un Doradito y Damián un Salmón (Pira Pita). Recorrimos toda la salida del arroyo.

Cambio de nuevo a señuelo para Dorado, tiro en un aceleramiento de agua que formaba la punta de un camalotal… cae el señuelo, dos vueltas de manija y se frena bruscamente en seco, clavo firme y pega una terrible corrida: la caña comprometida al límite. Aflojó la estrella, otra llevada brutal y ya estaba sospechando que no saltaria ¿será un Surubí? ….. hasta que saca medio cuerpo fuera del agua sacudiéndose con poder y cae salpicando agua para todos lados explosivamente diciendo acá estoy, soy yo el Tigre de los Ríos, el #1 indiscutido en todo su esplendor. Un ejemplar formidable de cerca de las dos cifras.

 

En ese salto pude ver el señuelo perfectamente clavado. Era el premio del día, ya terminada la tarde y era el único pique que había tenido. El corazón explotaba, tanta garra… tanto insistir tenía su premio. A los minutos de la pelea cerca de la lancha se ve salir el señuelo volando por el aire, fue un: Noooooo !!!!! a coro de toda la tripulación. Mí estupor insoslayable no lo podía creer, vi perfecto el simple clavado en la tijera, no se lo podía haber quitado. Miro el señuelo y lo entendí: se había abierto el pitón del señuelo, se fue con el anzuelo clavado. Me quede solo un segundo mirándolo. Por suerte esos golpes no me derrumban, inmediatamente puse otro señuelo y seguí casteando pero este día de pesca estaba en franca agonía.

Fue un ratito más y ya volvimos para el Lodge, me esperaba un buen asado con vino y por sobre todo una cama. Sábado a la noche y no dormía desde el Jueves. El Domingo teníamos otra oportunidad y tenía que estar descansado. A las 3:40 am me despierto con la lluvia, no lo podía creer, no figuraba en ningún pronóstico. Salgo de la habitación, miro el cielo, la lluvia y siento el viento en mí cara somnolienta, ya no puede dormir. Prendí un cigarrillo y medite un rato la situación tratando de controlar la frustración. La pesca es así, no siempre sale como uno lo desea ni mucho menos, hacía rato que no me pasaba.. este cachetazo vino a decirme “¿Que te pensabas que siempre te iba a ir bien?” .

 

Cómo a las 4:30 am me fui de nuevo a la cama. Mis compañeros roncaban de lo lindo, ni enterados de la situación. Puse el despertador a las 6 am con la idea de desayunar y salir para casa. Sonó, me levanté, salí al patio y si bien la lluvia era muy leve la situación era tormentosa. Al rato llego Toco y me dice ¿que hacemos?. Le dije: – Desayunemos tranquilos y vemos. Como a las 9 decidimos salir igual aunque la condición no era buena, después de la noche de lluvia en toda la zona y una crecida que desprendió camalotes por todos lados complico todo aun mas, pero estábamos en el baile y había que bailar. Recorrimos varios lugares buscando la salida de aguas negras ya que el resto estaba muy sucio. Empezamos a tener piques esporádicos y no firmes pero ya estábamos mejor que el día anterior. Era increíble que varios Dorados los manqueamos y las palometas con la boca pequeña que tienen venían todas clavadas.

La formación de tormentas cesó por la falta total de viento que hizo que la sensación térmica se disparará por arriba de los 47°, el agua era aceite y la atmósfera un infierno abrazador. Encontramos en algunas salidas de aguas negras varios Dorados cazando donde tuvimos más actividad y pudimos levantar un par. Buscamos por otros lados y nada, volvíamos al mismo lugar, levantamos otro par y se cortaba. Así transcurrió el día hasta que la mujer del Toco lo llama preocupada por la alerta meteorológica que daban en la tele: fuertes tormentas y granizo, le pusimos todo de nuestra parte pero la pesca es así, más con este clima que es imposible de pronosticar, cambia minuto a minuto. Hay que adaptarse y estar preparados para cualquier condición. Ya volveremos para una merecida revancha

Gracias Toco Aguilar y familia por la excelente atención y hospitalidad, muy lindo el Lodge !!!
Gentileza de Walter Gastaldi | Nota publicada en la Edición 67 de la Revista #Online #SentilaPesca #Febrero2019

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Sobre el Autor

Walter Gastaldi

Prácticamente nací con una caña en la mano, con la Pesca metida en cada célula. Mi Abuelo y mi Padre fueron empleados en la AAP y crecí ahí.

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