CIPOLLETTI (AC).- Una almeja proveniente de Asia se coló por el río Negro, llegó hasta la Confluencia y sigue viajando cauce arriba.
Al parecer estaba en los compartimientos estancos de grandes barcos que llegan a las costas, sin que hasta ahora se haya observado un impacto en el ecosistema como el de las carpas. Donde sí generó conflictos es en la central térmica Alto Valle, cuyo circuito de agua de refrigeración fue el ambiente ideal que hallaron estos moluscos para establecerse y reproducirse. La información surgió durante una conferencia de prensa posterior a la firma de un acuerdo de cooperación entre la secretaria de Medio Ambiente de Río Negro, Laura Juárez, y la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC), Elías Sapag (h) (ver aparte). No es la primera vez que en la cuenca del río Negro aparecen especies invasoras. De hecho, la trucha arco iris e incluso la marrón, que transformaron los ríos de la subcuenca del Limay en un paraíso de pescadores, se introdujeron en la primera mitad del siglo pasado por decisión del gobierno nacional. El molusco fue visto también en el río Colorado, en 1997; al año siguiente hay reportes desde Chimpay. La AIC registró la presencia de esta almeja en 2003, sobre el río Neuquén y en 2010 se la divisó en el tramo medio del Limay. En el río Neuquén se sabe con certeza que la almeja está en los lagos artificiales Mari Menuco y Los Barriales. Héctor Labolita, secretario de Gestión Ambiental de la AIC, explicó que este bivalvo desarrolla un tamaño máximo de 2,5 cm. En algunos países asiáticos, como Corea, con la almeja se prepara un plato llamado jaecheopguk, que es como un guiso o una sopa. Por ahora, ni la provincia de Neuquén ni la de Río Negro ni la AIC tomaron medidas preventivas para evitar la proliferación de esta especie en ambientes de la cuenca. La AIC participó de un incidente ocurrido hace un tiempo en la central térmica Alto Valle, que utiliza agua, dentro de un circuito cerrado, en su ciclo combinado para mover las turbinas a vapor. Esa agua debe bajar la temperatura abruptamente antes de entrar nuevamente en la caldera y eso se logra con una torre de enfriamiento que se nutre de una toma sobre el río Neuquén, junto al lado del puente viejo entre Neuquén y Cipolletti.
Al parecer, las almejas fueron atraídas por la alta temperatura del agua de la torre de enfriamiento en su restitución al río. Pero fueron absorbidas por el canal de toma, lo que las llevó directo a los tanques ubicados dentro de la central, donde se desarrollaron y reprodujeron. Esa presencia complicó el circuito y la empresa dueña de la central, la estadounidense Duke Energy, debió combatir las almejas y prevenir nuevas invasiones.
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